Todos sabemos que la fórmula del agua es hidrógeno y oxígeno, pero en su composición están presentes además diferentes minerales. De su concentración van a depender los efectos sobre nuestro cuerpo al ingerirla. Agua y sodio van de la mano y, aunque nuestro organismo necesita este mineral para funcionar correctamente, un exceso de él puede resultar perjudicial para la salud.
Por eso a personas con patologías o ciertas condiciones físicas se les suele recomendar ingerir un agua con escasos niveles de sodio. Pero, ¿qué significa agua baja en sodio realmente? Te lo contamos.

 

¿Todas las aguas tienen sodio?

El sodio es un mineral que forma parte de nuestros huesos y repercute en la regulación de las diferentes funciones del cuerpo humano. Nuestro organismo necesita un porcentaje adecuado de sodio para que tanto los nervios como los músculos funcionen correctamente. Pero, si nos pasamos de la cantidad recomendada, pueden aparecer ciertos problemas de salud.

 

¿Dónde se puede encontrar el sodio?

Este mineral llega a nuestro organismo a través de la alimentación. La fuente de sodio más conocida es la sal común pero el sodio también está presente en otros alimentos. Forma parte de la composición de los lácteos, la carne y el pescado, mariscos y algunas verduras como el apio o las acelgas. Y además de estos productos, hay que destacar que también el agua tiene sodio, tanto la mineral como la del grifo.

 

¿Cuánto sodio debe tener el agua?

Medir la cantidad de sodio que introducimos en nuestra dieta es especialmente importante en personas que presentan enfermedades cardiovasculares. No obstante, todo el mundo debería mantener estos niveles controlados para evitar futuras patologías. Y para ello es necesario mantener unos hábitos de vida saludables y seguir una dieta equilibrada.

Para controlar la cantidad de sodio que ingerimos, es necesario llevar un control de las proporciones de sal presentes en nuestra alimentación diaria. Controlar esto en los alimentos resulta bastante sencillo ya que su sabor se distingue con facilidad. No obstante, no ocurre lo mismo con el agua. Y es que percibir los niveles de sodio en agua embotellada resulta mucho más difícil, por lo que es necesario consultar el etiquetado para comprobar su composición.

Por normal general, en nuestra dieta diaria ya ingerimos una cantidad de sodio superior a los 2,3 gramos recomendados. Debemos reducir al mínimo su presencia en el agua, por eso, la cantidad de sodio en agua mineral debe ser menor a 20 mg por litro. Es decir, si se beben 2 litros de agua, la cantidad de sodio será de 40 mg, lo que equivale a un 2 % de la ingesta diaria máxima recomendada.

Por normal general, en nuestra dieta diaria ya ingerimos una cantidad de sodio superior a los 2,3 gramos recomendados. Debemos reducir al mínimo su presencia en el agua, por eso, la cantidad de sodio en agua mineral debe ser menor a 20 mg por litro. Es decir, si se beben 2 litros de agua, la cantidad de sodio será de 40 mg, lo que equivale a un 2 % de la ingesta diaria máxima recomendada.

En caso de presentar una cantidad superior a la indicada, esa agua no estará recomendada para el consumo humano, por eso es importante revisar bien la composición en la etiqueta. Dentro de las aguas aptas para ingerir, las hay con más o menos concentración de sodio. Si buscas una apta tanto para hipertensos como para biberones de bebé o para hidratarte mientras haces deporte, Fuentes de Lebanza es tu marca. Contiene solo 1 mg de sodio por litro y sobresale en el mercado por su pureza y una composición de minerales muy equilibrada.

 

Agua baja en sodio: beneficios

Los altos niveles de sodio en nuestra dieta hacen que el control de su ingesta sea muy importante. Su consumo en exceso puede provocar diferentes problemas graves de salud. Por eso es necesario beber agua baja en sodio, para evitar que el hecho de mantenerse hidratado incremente los niveles de sodio en el cuerpo.

Algunos de los beneficios de consumir agua mineral con poco sodio son los siguientes:

  • Ayuda a prevenir la retención de líquidos. Este suele ser un problema común en las personas con sobrepeso. Para evitarlo, es recomendable disminuir de forma significativa los porcentajes de sodio en la dieta y aumentar la hidratación.
  • Reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas o cerebrales. La presencia de sodio en exceso puede provocar problemas en las arterias, en los vasos sanguíneos o incluso en el cerebro. Beber agua con poca presencia de este mineral contribuirá a protegernos del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y a mantener la presión arterial bajo control.
  • Ayuda a mantener estable el diabetes. Esta enfermedad aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por eso es importante controlar en mayor medida el aporte de sodio en nuestra dieta.
  • Mejora los trastornos digestivos. La presencia de sodio en exceso puede ser peligrosa para la mucosa gastrointestinal, desencadenando en enfermedades como la gastritis, úlceras o, en el peor de los casos, cáncer de estómago. Por eso, las aguas con bajos porcentajes de sodio ayudan a proteger el aparato digestivo.
  • Favorece la salud ósea. Al presentar altas cantidades de sodio en nuestro cuerpo, se favorece la eliminación de calcio a través de la orina. Esto puede desencadenar en pérdida de masa ósea, por lo que es otro de los motivos por los cuales se recomienda beber agua con sodio bajo.

Como acabamos de comprobar, beber agua con bajos porcentajes de sodio no solo es recomendable, sino que es beneficioso para nuestra salud. Este debería ser un factor determinante a la hora de escoger agua, además de asegurarnos de que está libre de impurezas.

El agua Fuentes de Lebanza te ayudará a mejorar el funcionamiento de tu organismo. Su porcentaje de sodio es insignificante, tan solo 1 mg por litro, muy por debajo de los 20 mg máximos recomendados. Además, también mantenemos regulada la presencia de otros minerales o residuos para ofrecerte la mejor agua embotellada.