¿Te has preguntado si puedes seguir tomando la misma agua mineral durante el embarazo? El embarazo es un proceso delicado que supone enormes cambios en el cuerpo de la mujer, tanto hormonales como físicos. Por eso es muy importante seguir unos hábitos de vida saludables, llevar una alimentación sana y, sobre todo, mantenerse bien hidratada con un agua mineral que te aporte lo que necesitas en una etapa tan importante.

Te damos los consejos que necesitas para elegir bien el tipo de agua que beberás durante los próximos 9 meses. ¡Sigue leyendo!

 

Cantidad diaria de agua recomendada para embarazadas

Durante el embarazo es necesario aumentar la cantidad de agua diaria para garantizar la salud del bebé y de la madre. Según el Instituto de Investigación Agua y Salud y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, lo recomendable es que una embarazada beba al menos 300 mililitros más de agua respecto a su consumo habitual. Además, recomiendan beber antes de notar la sensación de sed porque cuando esto sucede, ya se están produciendo los primeros síntomas de deshidratación.

Y no hay que olvidar que este aumento de hidratación debe mantenerse durante la lactancia, cuando la producción de leche requiere mayor consumo de agua.

 

Importancia de beber más durante el embarazo

Son varios los motivos que hacen necesario mantener una mayor hidratación durante el embarazo.

La formación de la placenta hace que el volumen de sangre que circula por el cuerpo de la mujer aumente hasta un litro. Por eso, ante este aumento de sangre, es necesario beber más para poder mantener equilibrado el porcentaje de minerales.

  1. La placenta también es la encargada de eliminar los desechos producidos durante la formación del bebé. Estos son expulsados de nuestro cuerpo a través de la orina, lo que hace que la madre pierda mayor cantidad de líquidos. Para favorecer esta eliminación de toxinas y evitar infecciones de orina, lo mejor es mantener una buena hidratación.
  2. Uno de los problemas más comunes en las embarazadas es la retención de líquidos. Esto deriva en la hinchazón de pies y piernas, lo que resulta muy molesto, especialmente en verano. Nada como beber mucha agua para evitarla.
  3. No hay que olvidar que, durante el embarazo, no sólo comemos o bebemos para mantener nuestro organismo, sino que de esto depende la formación del bebé. Por eso, si la madre no bebe lo suficiente, puede provocar la deshidratación del feto o incluso una falta de oxigenación.
  4. Si no se bebe lo suficiente, los músculos se encuentran más irritados y se producen tirones, especialmente en las piernas. Y estos son muy molestos durante el embarazo.
  5. Las molestias musculares pueden generar efectos también en el útero, pues no olvidemos que también es un músculo. Cuando no se bebe lo suficiente, se puede producir una irritabilidad uterina que puede desencadenar en contracciones.

 

Agua mineral para embarazadas

Ya tenemos claro por qué es necesario mantener una buena hidratación durante el embarazo. Ahora, lo siguiente que puede que te plantees es qué tipo de agua debes tomar o si es bueno tomar agua mineral durante el embarazo.

Pues bien, beber agua mineral natural durante el embarazo resulta beneficioso tanto para ti como para tu bebé. La calidad del agua que bebas durante todo el embarazo es igual de importante que la cantidad. Y según el Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS), con el Agua Mineral Natural, la calidad queda garantizada.

Tomar agua mineral durante el embarazo aumenta el bienestar de las futuras madres. Y esto se debe principalmente a las tres razones:

  • Es un tipo de agua natural, pura y sana. Libre de bacterias u organismos nocivos para nuestro organismo.
  • Aporta minerales esenciales que ayudan a satisfacer las necesidades diarias del organismo de forma saludable.
  • No contiene calorías, lo que ayuda a cuidar el peso.

Ya conoces todos los beneficios de tomar agua mineral en el embarazo. Además, con Fuentes de Lebanza te resultará especialmente cómodo. Gracias a nuestros envases de agua en caja de cartón podrás disponer de 10 o 20 litros en un único envase. De esta forma te aseguras de tener la cantidad necesaria para tu consumo sin necesidad de salir a comprarla con tanta frecuencia.